Hace algunas semanas una gran amiga me preguntó sobre las dietas bajas en carbohidratos (low carb), que qué me parecían.

Muchas veces analizamos nuestra alimentación como si esta fuese sólo la suma de hidratos de carbono, proteínas y grasas (y calorías claro, lo de contar calorías no puede faltar nunca!) y nos olvidamos con bastante frecuencia de la calidad de los alimentos que nos aportan estos nutrientes. También pasamos por alto el “pequeño” detalle de movernos, es decir, tener una vida activa.

Yo me pregunto si será mejor tomar menos carbohidratos o preocuparnos por tomar alimentos que contengan hidratos de carbono de calidad y además de eso llevar una vida activa, cosa que en las ciudades cada vez se ve menos.

¿Sabes de dónde viene algo de lo que comes? Yo me preocuparía un poquito por saber qué como a todas horas y todos los días de mi vida más que de contar proteínas, hidratos de carbono y grasas. No quiero decir con esto que no tengas en cuenta estos nutrientes, sólo quiero proponerte que empieces a mejorar tu alimentación por la base y no por el tejado. La comida es mucho más que números y matemáticas.