Estoy cansado de ver y leer cómo muchos profesionales (e influencers) promueven y fomentan la cultura de la rapidez. Yo no sé qué comida comerán, pero me resulta verdaderamente difícil de creer que se puede comer sano sin invertir mucho tiempo, o que puedes tener una dieta sana sin mucho esfuerzo. Debe ser que mi concepto de mucho y poco tiempo es diferente al de estas personas…

La gente me dice que quiere comer más sano, que quiere mejorar su alimentación, pero que no tiene mucho tiempo. Claro que puedes preparar algunos platos en 15 minutos o incluso menos, pero esa no es la norma ni la idea que me gustaría transmitir. Yo quiero promover la cultura de la lentitud, del disfrute, del compartir, de la tranquilidad, de la alimentación consciente. El comer no debe ser un momento de producción, de eficiencia, de velocidad. Claro que una buena planificación y organización van a optimizar mucho las horas que le tengas que dedicar a la cocina, pero, sin duda, creo que tenemos que resignificar lo que significa la comida (en todas sus dimensiones) y el acto de comer.

En esta época histórica que nos ha tocado vivir, en la que la comida es un negocio, realmente tenemos que esforzarnos bastante para comer de una forma saludable. Pero esfuerzo no tiene que ser sinónimo de sufrimiento, esfuerzo puede ser sinónimo de cariño y disfrute, y esas dos cosas no se sirven en dosis de 15 minutos.

comida lenta